¿Cómo escoger muebles de baño?

  • Tener muy en cuenta el tamaño de nuestro baño. Tiene que quedar proporcionado.
  • Suspendido o al suelo? Suspendidos más ligeros, hasta el suelo más espacio de almacenaje.

El baño es uno de los espacios más complejos de una casa. En su reforma, intervienen todos los gremios y es importante pensar bien hasta el último detalle para que nos resulte cómodo y sobre todo muy práctico. Hoy queremos ayudarte con el elemento casi principal: El mueble del baño.

El mueble de baño nos ayuda a aportar estilo, calidez, capacidad de almacenamiento, etc. y es el primer elemento en el que todos pensamos cuando nos enfrentamos a la reforma de este espacio, pero… ¿Cómo tiene que ser este mueble? ¿Cuál debe ser su tamaño? ¿Cuál es el mejor material? ¿Suspendido o al suelo? Vamos a intentar que este post, responda todas vuestras preguntas!

  1. Lo primero que debemos tener en cuenta es el tamaño de nuestro baño. Es bastante habitual que vayamos justos de espacio y que tengamos que acudir al ingenio para colocar todos los elementos necesarios.

Es por eso, que hay ciertas medidas que debemos respetar siempre para que el espacio quede proporcionado y sea cómodo:

  • Si tenemos el inodoro justo al lado del lavabo, sabemos que tenemos que dejar mínimo 20 cm de espacio entre un elemento y el otro.
  • Si vamos justos con la puerta, debemos dejar el espacio suficiente para poder abrirla sin problemas.
  • El mueble no puede obstaculizar el paso. Por regla general, debería haber mínimo 60-70 cm de espacio libre delante para poder moverte cómodamente.

En caso de que el baño sea el único de la casa, deberemos tener en cuenta además las medidas mínimas que nos exige la normativa vigente sobre accesibilidad.

El uso. No es lo mismo escoger el mueble de baño para un cuarto de baño en Suite, que el mueble de baño para el aseo de cortesía. El uso que le tengamos que dar al espacio, va a determinar mucho la capacidad que necesite el mueble.

Para el baño principal de la casa o un baño dentro del dormitorio, va a ser necesario pensar en un mueble con gran capacidad. Que podamos guardar productos de higiene personal, los diferentes aparatos eléctricos (planchas de pelo, secador, máquinas de afeitar…), seguramente también las toallas, medicamentos, etc.

Para un baño de cortesía, por el contrario, ni siquiera va a ser necesario guardar. Aunque es verdad que en cualquier casa va bien un poco de espacio extra para almacenaje, en este espacio no va a ser estrictamente necesario que nos quepan muchas cosas.Un aseo de cortesía siempre nos va a permitir ser más creativos y podremos huir del clásico mueble. 

Del mismo modo, tampoco es lo mismo diseñar un cuarto de baño para una familia de 4 personas, que para un apartamento de alquiler turístico o un negocio.

En la segunda opción nos va a pasar como con los baños de cortesía, el hecho de no necesitar espacio para guardar, nos va a dejar jugar más con el espacio.

El estilo del baño va a ser otro factor determinante a tener en cuenta a la hora de elegir nuestro mueble. 

Si estamos haciendo un baño infantil, vamos a apostar por materiales resistentes y seguramente nos vamos a atrever con algo de color, mientras que si el baño es para unas oficinas sobrias o por el contrario para un restaurante muy colorido, el estilo va a ser radicalmente opuesto.

En este punto, la lógica va a ser la misma que a la hora de elegir cualquier tipo de mobiliario para nuestra casa, nuestra oficina o nuestro negocio. Debemos elegir muebles que se integren con el estilo general, ya sea moderno, clásico, rústico, minimalista, etc. y mantener la coherencia para conseguir crear un ambiente equilibrado.

Los materiales del mueble son muy importantes, debemos tener siempre en mente que es un espacio húmedo y en constante contacto con el agua.

La elección de un material u otro, nos va a hacer cambiar considerablemente el presupuesto, pero es un elemento en el que creemos que vale la pena invertir un poco más y asegurarnos la máxima durabilidad.

Por norma general, este tipo de muebles son de madera natural o materiales que la imitan como pueden ser melaminas, mdf, hpl… o todos sus derivados. Aunque es verdad que actualmente hay materiales sintéticos que aguantan genial la humedad (incluso algunos los podemos poner dentro de la ducha) la madera natural va a ser siempre el material más noble y el que nos aporte mayor calidez al espacio.

El resto de elementos del baño, también nos van a condicionar a la hora de elegir.

Debemos tener en cuenta por ejemplo dónde están las griferías y si son de sobre encimera o están empotradas en la pared o que tipo de lavabo tenemos o queremos poner.

Hay dos grandes grupos de lavabos, los de sobre encimera y los encastados.

Los de sobre encimera pueden tener mil formas y colores y últimamente también mucha diversidad de materiales y no van a condicionar en exceso el tipo de mueble que debemos poner ya que se adaptan muy bien. Lo único que debemos tener en cuenta es la altura. Este tipo de lavabos suelen tener una altura de 12-15cm y el total de altura del mueble + lavabo no debe sobrepasar los 90-95.

Los lavabos encastrados, en cambio, van a condicionar más el tipo de mueble, ya que debe ser de la misma medida que el lavabo. Es por eso que en estos casos aconsejamos comprarlo junto o hacerlo a medida.
Este tipo de lavabos pueden ser de materiales habituales como porcelana o solid surface, pero también se pueden hacer a medida con porcelánicos o piedras naturales, entre otros.

Y por último la gran pregunta: El mueble ¿suspendido o hasta el suelo? Aunque no es la más importante de las cuestiones a la hora de elegir un mueble de baño, si suele ser la que más preocupa en general.

El mueble de baño suspendido nos aporta ligereza y en baños donde el espacio es 

más bien escaso nos va a dar más sensación de amplitud. Por el contrario, la capacidad de almacenaje se ve reducida.

El mueble hasta el suelo, aprovecha al 100% el espacio y nos proporciona mucho almacenamiento, pero por el contrario se ve más contundente y ocupa más espacio visual.
Es importante tener en cuenta que no solo es un tema estético o de capacidad. En ocasiones no es viable suspender un mueble por el tipo de pared que tiene nuestro baño. Si tenemos paredes de pladur, se tiene que tener la previsión de poner un refuerzo interior durante la obra o la pared no soportará el peso.
Una opción híbrida y que funciona muy bien en estos casos, es no tener el mueble cerrado hasta el suelo, si no que tenga patas.

Como veis, más que una cuestión de moda, lo de los baños es una cuestión de practicidad. Aunque son bastantes cosas las que hay que tener en cuenta a la hora de elegir nuestro mueble de baño, vale mucho la pena destinar un tiempo a pensarlas bien y acertar 100%.

Si tienes alguna duda que necesites resolver, estaremos encantadas de atenderte.